Cómo la palabra más antigua para «pie» nos dio los pedales del órgano, del piano, de la bici, y los peatones. Pulsa ▶ para escuchar cada paso.
El indoeuropeo *pṓds significaba pie. Caminó por casi todas las lenguas de Europa: inglés foot, alemán Fuß, latín pēs (de ahí pie), griego poús.
En latín, el pie era pēs, y «del pie», pedis. De ahí viene pedālis: para el pie, de un pie de largo.
Los órganos de iglesia recibieron una fila de grandes teclas de madera que se tocan con los pies. En italiano eran los pedali. El inglés tomó pedal en el siglo XVII para este pedalero.
Los pianos también tuvieron pedales: uno para que las notas sigan sonando y otro para suavizarlas.
Del pedal suave viene to soft-pedal: quitarle importancia a algo. De la bici viene to backpedal: echarse atrás, desdecirse.
En la década de 1860, las primeras bicicletas, los velocípedos («pies rápidos»), recibieron pedales en la rueda delantera. Pronto to pedal significó pedalear.
Ejemplos: pedal faster!
(¡pedalea más rápido!), a pedal bin
(un cubo de basura con pedal), a pedalo
(un patín a pedales).
El mismo pie camina por muchas palabras:
| pedestrian | peatón |
| pedestal | pedestal |
| expedition | expedición: «liberar los pies» |
| octopus, tripod, podium | pulpo, trípode, podio: del griego pous, pie |
Pie, pedal, peatón, pedicura, ciempiés e impedir: es el mismo pie latino.
«Un pedal es una tecla para el pie.»