Cómo un jornalero romano se convirtió en el malo de todas las historias, porque la gente de la ciudad despreciaba a la gente del campo. Pulsa ▶ para escuchar cada paso.
El indoeuropeo *weyḱ- significaba un asentamiento, las casas de un clan.
Dio el latín vīcus (el barrio, de ahí vecino), el griego oikos (la casa, de ahí economía y ecología), los nombres ingleses en -wich (Norwich, Greenwich) y el latín villa.
Una villa romana era una finca en el campo: una gran granja con campos, viñas y animales.
Un villānus trabajaba en la villa: un jornalero, un campesino.
En la Edad Media, un villano era un campesino atado a la tierra del señor. Los nobles y la gente de las ciudades pensaban que los campesinos eran groseros, maleducados y deshonestos.
El esnobismo cambió la palabra: un villain pasó a ser una persona baja y malvada.
Hoy un villain es el malo de una historia, de una película o de una obra.
Ejemplos: the villain of the film
(el villano de la película), a cartoon villain
con capa negra y bigote retorcido.
| village | aldea, de villa |
| villa | una casa grande de campo |
| vicinity | las cercanías, de vīcus |
| economy, ecology | economía, ecología: del griego oikos, casa |
Otras palabras muestran el mismo esnobismo al revés: courteous (cortés) viene de la corte, y gentle (gentil) de una buena familia (gens).
El español tiene villano con los dos sentidos: el campesino medieval y el malo. Y villa es también una ciudad, como en «la Villa y Corte» de Madrid. Vecino viene del mismo poblado.
«El villano solo era un jornalero que no gustaba a los esnobs.»